-Como se la extraña a
-los chicos crecen, vieja. Ahora es como antes, solos, como cuando empezó todo
-si, jose, pero ya no tenemos 20, ya nuestros cuerpos no tienen el mismo aguante, nuestra cabeza cambió, ya no es como antes
-bueno yo digo… antes no sabíamos lo que es ser padres, ahora no sabemos lo que es ser abuelos…
-es lo mismo José, chicos corriendo y haciendo quilombo, los niños son niños, sin tanta vuelta. (suspira) además antes le temíamos a la vida que se nos venia encima, en cambio ahora le tememos a la muerte, viejo, nos anda pisando los talones. Imaginate que no conocemos a nuestros nietos
-no, de eso yo no hablo en el desayuno, empezar el día con mal augurio no
-ay al final te volviste místico viejo, tanto que renegabas vo
-quiero comer tranquilo, Miriam, no me hinches
-que guaso…, toma el dulce que busco mas café
Mamá se para y busca la cafetera, esta vieja mamá, renguea un poco, y se manda unos resoplidos cada tantos que le recuerdan al José el esfuerzo que hace por sus cuidados.
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