jueves, 8 de abril de 2010

Delirios de desayuno lavado


-Como se la extraña a la Oli, no José?

-los chicos crecen, vieja. Ahora es como antes, solos, como cuando empezó todo

-si, jose, pero ya no tenemos 20, ya nuestros cuerpos no tienen el mismo aguante, nuestra cabeza cambió, ya no es como antes

-bueno yo digo… antes no sabíamos lo que es ser padres, ahora no sabemos lo que es ser abuelos…

-es lo mismo José, chicos corriendo y haciendo quilombo, los niños son niños, sin tanta vuelta. (suspira) además antes le temíamos a la vida que se nos venia encima, en cambio ahora le tememos a la muerte, viejo, nos anda pisando los talones. Imaginate que no conocemos a nuestros nietos

-no, de eso yo no hablo en el desayuno, empezar el día con mal augurio no

-ay al final te volviste místico viejo, tanto que renegabas vo

-quiero comer tranquilo, Miriam, no me hinches

-que guaso…, toma el dulce que busco mas café

Mamá se para y busca la cafetera, esta vieja mamá, renguea un poco, y se manda unos resoplidos cada tantos que le recuerdan al José el esfuerzo que hace por sus cuidados.

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